domingo, 23 de septiembre de 2007

extractos de las 3.30

es como lo mas terrible que te puede pasar, digamos
plis
y pasa que peudo tomar 4 veces mas whisky , me fumo 80 cigarrillos, y es todo bastante bueno
te veo mas pilas
cariñosamente te digo
tas fumando ahi, que onda
tengo insomnio
no me decis que te gusto otra parte
yo rescato algo bueno de esta charla
como te pone
estas yendote medio a la mierda
estoy en camino de convertirme en un misogino sociopata total
sino es divertido
jjsjajjajaa
y tamos poniendole huevos viste
te escucho
si sos inteligente digamos, si sos un cabeza de mono no se que onda
lo que me parece que exageras es donde decis lo de prohibido
uy que rico eso
me dan ganas de ahorcarme, o convertirme en un hermitaño
hablo mucho y soy brillante y me garcho al mundo
con lo POCO que te conozco
pasa o no pasa
digamos, una ex que aun sangra, no ?
martillazo en la cabeza

sábado, 22 de septiembre de 2007

Parentesis

la cabra
animal que sube la colina
que sube lento y siempre llega último

sos ascendente capricornio-
aha-
quiere decir que sos cabra-
aha-

se van todos a freir churros

(esta degeneración del blog es por falta de imaginación, tiempo y mal estado de animo)

viernes, 14 de septiembre de 2007

Buscando-me (Cap 4- Parte-A)

Idealizar (primero)

4 sucesos, 4 sensaciones

1. Después de 7 años, volví a Sicilia. Mi viaje fue en parte realizado porque quería volver a este lugar que tanto me había conmovido. Fue el último destino, siempre dicen que lo mejor, para el final, lo armé así sin darme mucha cuenta. Durante los dos meses de viaje construí en la cabeza una idea sobre Sicilia, tomé lo que tenía y sumé imágenes... mías inventadas, de El padrino, que me contaron y otras que estaba segura que existían pero que no sabía de donde había sacado (ahora me doy cuenta que pertenecen a la misma categoría de las inventadas). Creí que iba a vivir ahí algo que antes no había vivido, era tanto mi amor por Sicilia.

Estando ahí, tuve que escribir esto en mi diario:
Sicilia queda pendiente. Quizás nunca sea lo que creí. Nunca sea bicicletas, sol, casas rosas y grises, abuelas por la ventana, verdulerias sucias, tierra, silencio, paz conmigo y el mundo.

Quizas si sea todo eso, pero yo ya no lo quiera, porque lo que vi en mi cabeza, no hay manera de verlo en la "realidad".
Sicilia es importante en cuanto a lo que fue, y no lo que es ahora. Tuve que volver y verificarlo con mis propios ojos.

Epilogo
Siempre sueño con lugares que probablemente nunca más vuelva: mi casa de chica, la casa del country, mi jardín de infantes...
Y me desespera.
Aunque se que si vuelvo, no encontraré casi ninguna sensación de las que me produce imaginarlos y recordarlos.
Que decepcionante y tranquilizador saber que las ideas de uno no pueden ser más que eso.

El pasado añorado pero ya lejano, querido, absurdo...

martes, 11 de septiembre de 2007

Buscando-me (Cap 3)

21:25- Pinta sus uñas color rojo. Maquillas sus pómulos, estira sus pestañas.
La ropa sobre la cama y los platos sucios. Dame una pitada.

21:58- Sale. La puerta golpea fuerte. Los tacos retumban en la acera mojada. Los faroles iluminan sus piernas largas. Yo se lo que estoy haciendo, no te metas. Una pareja que cena en un bar con persianas verdes, mira pasar su sensualidad.

22:17- El bar es el mismo y la música, un blues. Abre la puerta, como tantas otras veces. Mira, sin mirar. Me empujaron, juro que yo no quería saltar. Entona los ojos con inexpresión y da la vuelta por la barra. Ya no hay lujuria ni humedad en ellos. El blues se ha apagado y las luces se están enciendendo.
Me voy, si, mejor andate... siempre me voy, siempre.

21:25- Pinta sus uñas color mugre y sale a escuchar historias ajenas.

Hoy escuchó la de la chica que no sabe esperar.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Buscando-me (Cap 2)

Y soñé que hablaba con Javier y le hablaba de él, creyendo que era otro.
Y soñé con mi abuela, que volvía a verla y me contaba de mi abuelo, que andaba haciendo...

Me desperté hecha una mierda.
Caminé una hora sin parar, mirando al vacío pero tratando de prestar atención a la arquitectura.
Me quise creer que podía leer un rato.
Me quise creer que ya no necesito a nadie en este mundo, solo yo, y yo y yo.
Y me prometí no andar desparramando por ahí mi vida privada y no fumar más y no seguir tomando cervezas.
Y anduve caminando más, hasta perderme, y sentir que estaba en otra ciudad desconocida, más desconocida que Madrid.
Hasta que por fin, entre gente pálida y uniforme escuché algo. Escuché que alguien decía If you belive... Me senté a su lado. Canté yo también, alguien que pasaba, sonrió...

Después todo volvió a la normalidad y me fui... a ver una al cine.
Y hoy ya cuento mi vida en público una vez más, y seguro que dentro de un rato me fumo uno.

A ver para cuando, Milena.

Buscando-me (Cap 1)

_¿Que querés?- me preguntó Yahia
_No lo sé... , no sé para que sigo con esto, que placer encuentro, que...

Quiero reparar la pérdida, entenderla, sanarla.
Quizás así la estoy abriendo. Quizás rasco para poder encontrar de donde viene el dolor, porque me duele, y siempre encuentro lo mismo.

Que ya no queda nada,
que la marca está, pero que ahora no hay sangre.

_Busco sangre, eso Yahia.
_... , yo te doy un poco si querés.
_No, gracias, hoy no, creo que no estoy preparada todavía...
_Me tenés harto.
_Si, yo también me tengo harta.
_Me voy.
_Bueno, no se que decir...
_No tenés que decir nada, siempre creyendo que tenés que decir algo.

Y Yahia se fue. Lo vi de espaldas un rato y después me fui yo. A dormir.

Soñé muchas cosas, entre ellas que una mujer moría en un accidente de tránsito. Su cabeza estaba desprendida del cuerpo. Y yo miraba a esa mujer...

sábado, 8 de septiembre de 2007

Y Olé

dos vale fideos mecánica que sean besos nombre dos chamullero Stereo jaleillo no me vos perder cuanto tu doble L mojitos U B doble ? tarjetero importa uruguayo 3 y si argentina lima yambala S P Jazz Soda coctel primo Perú D media L bar de bar en teléfono mi tienes Metro escalera mexicano carajo tequila dormir soy amigo J sola se me Milena canta que lo hago es




Sopa de Trenes y ventanas
es Madrid, cabrón.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Un bicho llamado B.

Y un día me invadió el cuerpo una sustancia rara.
Se formó en las caderas,
subió por el hígado y
terminó en mi ojo izquierdo.

Este tiempo
no podía más que mirarla,
que consumirla.
Hasta cuando estaba durmiendo, seguía tirándome de los pelos,
diciendome: no me dejes... quereme todo el tiempo.

Un día tuve que parir. No podía seguir con esto.
Fue difícil y sangriento, pero salió,
algo salió, por mi boca más precisamente.
Era un bicho extraño,
yo le puse de nombre B.

B. creció. Yo también crecí.
Dejé de guardarlo en mi bolsillo y lo puse cerca de la ventana,
a ver si algún día se largaba,
Pero B. siempre volvía,
creo que le gustaba tocarme la panza.

En varias ocasiones me enojé
Cada uno su vida, loco -le dije
Tenés que hacer tu camino -fingiendo que no me importaba

Pero B. sin que yo me diera cuenta
había descosido mi ombligo y se lo había atado a sí mismo
para que nunca nos separemos...

De a poco creo que empecé a aceptar que B.
es parte de mí,
y yo parte de él.
No hay nada que hacerle.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Para pensar (un poco más)

Entro a un cine con la película empezada. Los ojos vienen del día claro, de los 5400º kelvin, por lo que las pupilas están en su mínimo tamaño. Cuando ingreso a la sala solo veo la pantalla, el resto es puro negro, pero negro en serio, no hay ni un gris. Empiezo a tantear donde sentarme, toco brazos, piernas y vaya a saber que más. Finalmente decido que el acomodador me acompañe con su linterna (que por cierto no tiene linterna pero si puede manejar la oscuridad): cuestión que me sienta en una butaca con un tipo de 2 metros adelante. Imposible disfrutar de una película con una cabeza en el medio de la pantalla, me empiezo a deprimir. No tengo idea si el cine está vacío o lleno, aunque quiero pensar que tengo posibilidades todavía. Pruebo a mi lado tocando el apoyabrazos, efectivamente hay un brazo... La lógica es: el cine está completo y la única desocupada es detrás del alto, claro. Pero insisto una vez más. Entre los contraluces creo distinguir que a la izquierda de la mampara que interrumpe mi visión, no hay nadie, meto mano disimuladamente y no toco ni espalda ni cabellera. Me levanto entusiasmada para ocupar el asiento libre. (A todo esto, los espectadores ya sentados que disponen de sus pupilas en tamaño normal, pueden ver todos mis movimientos torpes y ridículos). Pido al señor alto, educadamente que me deje paso, para ingresar en la fila, el señor se para, el cine ya está molesto conmigo. Me siento, más bien, apoyo mi culo sin piedad sobre el asiento para disfrutar al fin del film: una señora petisa me hace upa. Un papelón.
Después de un rato (cuando debería solo concentrarme en la pantalla, pero a causa de mi amigo no me es del todo fácil) puedo ver que tengo a un señor de bigotes a mi lado, más adelante una mujer besa a su novio. Tres butacas en diagonal un hombre gordo se ha dormido.

Pensamientos que se infieren de este episodio peculiar:
1- Para ver algo es necesario dejar pasar el tiempo.
2- Para poder entender algo, hay que primero adaptarse.
3- Cuando uno ya está adaptado, ya no es necesario ver, porque hay que pasar a lo próximo.
4- Uno es ciego en terreno virgen. (Con todas las interpretaciones que esta frase abarque)
5- Ser ciego es lo peor.
6- Definitivamente: los altos no deberían ser admitidos en ningún cine.

lunes, 3 de septiembre de 2007

...

Tu cuarto amarillo
Tu tren en la ventana
Tu cáscara de naranja en el bolsillo
Tus fideos del domingo
Tus cartas de la escoba
Tus marroc en la cartera
Tu pava y el mate
Tus manos manchadas
Mi vida fue más feliz gracias a todo esto...

miércoles, 29 de agosto de 2007

hoy

29 de agosto de 2007
dia más triste de mi vida

chau abu, te quiero con toda el alma
y te voy a extrañar siempre...

martes, 28 de agosto de 2007

Tren a Sicilia

Una tarde calurosa en Italia. Otra de las tantas. Después de recorrer boleterías en busca de un pasaje adecuado a mis condiciones decido subir a un tren. El destino: Sicilia.
Mi boleto es de los indeseados, no me da un número para sentarme, serán horas de pie, o escabullirme en alguno olvidado.
Entro en un vagón con gente pálida que mueve las cabezas al compás de las vías del tren.
Me dispongo a dormir otra vez, el cielo está claro, pero yo no quiero mirarlo, solo dormir.
Mi cabeza se cae, la siesta fue corta. ¿Donde me tengo que bajar? ¿A que hora? Decido hablar, después de horas en abstinencia, le pregunto a un colega, uno que esta igual que yo. Me cuenta que el tren al final del continente se separa en dos: uno ira a Catania, el otro a Palermo. Estoy yendo al revés, claro. Tengo que cambiar de vagón antes de la cruzada. Llego al otro tren, el de los okupas. El calor duele más, y los asientos están polvorientos de tanto agitarse. Me siento otra vez. El tren arriba al fin del mundo. La separación es complicada, casi carnal, el ruido aumenta el malestar. De pronto todos en un sótano negro que es tren dentro de un barco. Somos como mercadería en contrabando. Decido salir a la superficie. Un amigo pasajero me acompaña. Miramos el atardecer juntos. Fumamos. Sicilia me espera del otro lado. Con sol de domingo.
El tren vuelve a arrancar. El viento mueve la noche. Ya ha llegado la noche. Mi amigo duerme un rato, yo miro como duerme. La estación parece acercarse a nosotros. Los pasajeros despiertan de horas de inercia. Despiertan furiosos moviendo sus bolsos y sus pies. Hacen cola en la salida. Yo los miro cansada: siempre lo mismo, la gente no piensa, o piensa al revés, pienso.
El tren finalmente deja de andar y todos saltan de él, estridentes, para opacar la tarde feroz. Yo bajo todavía con los párpados semi abiertos, me pongo la mochila y busco a mi amigo, Nicola. Él está esperándome al final del anden, con su moto roja. Nos subimos y yo apoyo mi cabeza en su espalda. Una carretera oscura cerca de la playa y el viento.

lunes, 27 de agosto de 2007

Más particularidades de JJJ

La Triple J tiene varios adeptos en todo el mundo, eso lo sabemos, pero cada país tiene un método de robo diverso.
Los italianos, por ejemplo, se reconocen por su manera abrupta de robo, ellos van a los bifes, arriba las manos y a otra cosa. Cosa que en un punto es mejor. Cuando una se quiso dar cuenta, ya estas en pelotas, o "te dejaron sin un mango", por lo que el robo no es tan sufrido. Lo que si, violento.
Los españoles por el contrario se toman un tiempo para ejecutar el robo, van de a poco probando hasta donde pueden llegar, no tanto por la satisfacción del robo en si, sino porque son medio cagones, tienen miedo a ser descubiertos. La víctima se encariña y en la huida se producen varios desastres. Se han registrado altos índices de espera de llamados en mujeres robadas por agentes españoles.
Los alemanes, suecos, dinamarqueses, etc (los rubios de ojos celestes) tienen un método muy particular: se hacen amigos de las víctimas. Similar al método de robo de los españoles, los gringos tardan tanto que terminan simpatizando con la víctima y se les van las ganas de huir. Pero como son agentes y tienen que cumplir con su trabajo, no pueden dejar todo a medio hacer. Así que al final, te cagan. El amor a La Triple J es mayor que a ti. Guarda que estos son peligrosos, no te diste cuenta y sos amiga del que te robo.
El francés o el franchute, miembro temible: sus técnicas son realmente sofisticadas y adoradas en las mujeres, aún las que han sufrido años de tortura a causa del robo, están levemente agradecidas sobre el mismo. Es muy complejo no dejarles robar, son buenos en la materia, en serio. Cuando sientas que un franchute quiere hablarte, yo te diría que dispares, de ésta no hay vuelta atrás.
Los latinos: especie inconfundible. Van de frente manteca. Muy parecidos a los italianos, con el detalle de que roban no tan apresurados y tratan de disimular al menos. El robo es un poco más sutil y no tan directo, de todas maneras son una de las especies más reconocibles de La Triple J y por lo tanto fácil de distinguir para nosotras. Específicamente el argentino tiene la característica de robar por hobbie, hasta cuando no está en horario laboral. Estos son peligrosos también porque el robo ocurre en cualquier hora del día e inesperadamente. Los argentinos han ocupado cargos importantes en la Asociación desde su fundación en 1856. Es más, se rumorea que una de las J. pertenece al nombre de uno de los compatriotas.
Finalmente los orientales, especie exótica, no hay muchos, pero los que participan de La Triple J, la mueven. Son fríos y calculadores, tienen todo estudiado, nunca dejaron un robo a mitad de camino, nunca dijeron "No, a esta no le robo". La sangre oriental es así.

Chicas, estos son datos por encima, a tener cuidado, están en todos lados.

domingo, 26 de agosto de 2007

La Triple J

La Triple J es una asociación extranjera de hombres que se dedican a robarles a mujeres indefensas . Su manera de trabajo es simple pero para las mujeres, bastante difícil de reconocer. La coartada clásica es entrar a ellas y hacerles creer que van a quedarse un rato, charlar, convidarles un pedazo de amistad. El resultado es: un robo discreto, un robo silencioso, y la huida.
¿Qué roba La Triple J? Roba un objeto muy preciado en la mujer que es la cordura, la estabilidad emocional, la tranquilidad consigo mismas.
Estas mujeres no pueden defenderse fácilmente porque La Triple J, experta en el tema, siempre se viste con un disfraz distinto. Las más entrenadas, han logrado hasta denunciarlos en público pero éstas corren el riesgo de equivocarse y despachar a un inocente.

La Triple J. roba, tengan cuidado amigas.

viernes, 24 de agosto de 2007

Jazz and Blues, beibi

El jazz se disolvió en un sonido amargo
M. se cayó al piso
M. se olvidó quien era
M. se jodió

Las cosas no se hacen así...

Lo se, lo se, no me lo digas, o si, decimelo pero no hoy.

Bueno, hacete un favor y despertate un rato,
Me lo hago.

Jazz de J., Jazz de encanto. Donde estás? Yo no te veo, yo no veo nada acá dentro...
Yo si veo, veo que estas más M. que nunca

M. de mierda

Disculpas a los que pensaron que el Jazz podía con esto.

Tarde linda en Berlín

Y el tren me dejó en esta calle, y en esta calle Berlín empezó a ser distinto.

_¿Y al final decidiste hasta cuando te quedas?
_No
_Te pregunto en Octubre...
si, preguntame en octubre

miércoles, 22 de agosto de 2007

Las vueltas

_ ¿Todo está manejado por alguien allá arriba o existen realmente las casualidades? -se preguntó Ernesto, una vez en la cama, después de haber hablado con su madre por teléfono.

_ ¿A qué no sabés a quien vi hoy por la calle? -volvía a repetir él, en su cabeza.

Y Ernesto lo tenía en la punta de la oreja, porque a partir de ese momento, iba a entender que todo hecho circunstancial en su vida, confluía ahora en un hecho madre, un hecho que llegaba al mar, para reposar y no andar más.

_ No, no, ella no me vio, estaba de espaldas, pero se que era ella, con ese pelo, es inconfundible -escuchaba las palabras casi textuales de su madre, en la oscuridad de la habitación- Y el tipo bastante fulero, que querés que te diga.

Ernesto había necesitado ese encuentro ajeno, había necesitado que ella esa mañana haya extrañado los besos de él, entonces lo haya buscado, entonces él la haya esquivado, para unos días después reencontrarla en esa esquina en donde la madre de Ernesto podía verlos desde el taxi, ella de espaldas, pero con sus rulos, él dándole un beso en la mejilla.
Había necesitado ir a esa playa, para volver y no encontrarla en su casa, aquel veraneo.
Había necesitado una etapa de amor intenso, donde lo único que quería hacer en la vida era mirar sus rulos.
Había necesitado esa noche no pasar por un concierto en el cual habían ido sus amigos, para poder verla a eso de las 6, en una cafetería medio borracha y tratando de seducirlo.

Ernesto sabía de sus necesidades, si, pero ahora más que nunca las entendía, las veía de afuera y podía darles una dimensión, un sentido, un por que pero fundamentalmente un para que.

_No te vas a poner mal ¿no?. Yo te lo cuento porque para mi tenés que saberlo. Tu padre me decía que no, pero… -ahora las palabras se disolvían un poco, no prestaba ya atención, eran casi insignificantes en un descubrimiento como aquel.

Ernesto esa mañana mientras ella y él se besaban en esa esquina, había estado soñando que él y ella se besaban pero en otra historia ya no posible, ya no escuchable, ya no querible ni amable.

A ti, corazón de arroz, yo ya no creo en casualidades.

lunes, 20 de agosto de 2007

Para pensar

¿Ud. se dio cuenta que....

La silla es uno de los mayores inventos de la historia?
(Sino no existiría la posibilidad de sentarse en el piso)

Cuando comemos huevo frito, comemos el óvulo de una gallina?
(A alguien un día se le ocurrió agarrar el huevo de la gallina sin que ésta termine de empollar, partirlo y ponerlo en una sartén con aceite, pero lo que es más absurdo: después comérselo!)

Nuestra vida sin música sería seriamente aburrida?
(Y sin música de raíces negras, medianamente aburrida)


(Trenes y ventanas rockanrollea en cualquier dirección, sin abrir los ojos)

jueves, 16 de agosto de 2007

Jazz and Blues, baby

En un Jazz lo encontró,
lo encontró en una mesa de cueros negros y cortinas rojas,
en una cerveza danesa y un cigarrillo con humo

Una melodía blue y una mirada deep

_Que tal la Carlsberg Mademoiselle? -dijo él con acento Humphry.
_Muy buena -como tu, mon amour...

Un piano con teclas de chocolate negro y una trompeta de dulce de leche.

_No me des más de comer, que ya estoy llena de encanto, de Jazz -pensó ella, que ya era Ella
_El Jazz es puro yo, y yo soy puro Jazz -volvió a pensar Ella- mis venas me lo están diciendo...

Y Humphry se quedó mirando como Ella se soltaba el pelo y luego mojaba sus labios con la Carlsberg.

_Voy a venir más seguido, tú no te preocupes, amigo...
_Yo la espero Mademoiselle. -cada vez más Humphry.
_Me gusta que me esperen -pensó Ella y salió del Jazz para entrar en la ciudad oscura.

(continuará)

Cosas

no querer hablar en los viajes en auto-fumar sin ganas-besar con ganas-no putear con ganas-devorar la comida-andar en ojotas por St Michel-colgarse 6 horas por día en Internet en Madrid-tener solo 4 remeras y poder ser feliz-llorar en un concierto de música clásica-comprar siempre lo mismo en el supermercado-buscar un novio en todos los trenes-tomar cerveza compulsivamente-comprar en zara compulsivamente-leer 5 libros al mismo tiempo y no poder terminar ninguno-extrañar una playa con agua negra-calcular cifras de dinero que nunca se cumplen-sacar fotos cuidando obsesivamente el encuadre-adorar andar en bicicleta-tratar de encontrar una identidad en el mundo-entrar a un coffe shop y pedirse un café con leche-buscar durante media hora una heladería en el mapa sin haber ido aún al Coliseo-hablar sobre parientes italianos que no conozco todo el tiempo-aprender a mentir-aprender a estar conmigo misma-aprender a dejar-no dejar propina-mirar el paisaje mas hermoso del mundo y no necesitar nada más...

esto me hace ser como soy
y el viaje aportó lo suyo

(de calle en calle, de tren en tren, cargando mi mochila, mis recuerdos, mis ilusiones y mi futuro)