M & M son casi desconocidas, una casualidad las ha juntado en una ciudad europea.
Son frontales, son pasionales, tienen melena larga y oscura, les gusta bailar solas, les cabe Pescado Rabioso y tomar birra en la barra de un bar.
M busca trabajo. M busca casa.
Estos son algunos de sus episodios:
M empapela Madrid con su numero de teléfono para baby siter y recibe llamados para citas a ciegas.
M cambia del sillón-cama del ambiente y medio, con pareja sin sexo a cama grande de loft con piscina, con joven que viste traje y corbata y viaja por trabajo a Londres.
M plancha camisas para un gordo barbudo con la plancha desenchufada
M (sudando):
_¿Que pasa que esto no plancha?!
El gordo la mira de reojo, mientras lee.
M carga su valija llena de ropa sucia para lavar.
_Disculpe ¿Usted sabe donde encuentro un laverrap por acá?
_¿Lave... que?!
M es tarjetera por una noche y llena el boliche.
M observa la hab de lo que era un hostel, ahora ocupado por 7 mexicanos, y el dueño le dice:
_Bueno esta hab es usada generalmente para... bueno, para..., los chicos la usan para (...). No te preocupes que las sabanas te las cambiamos.
M recibe del gordo barbudo 50 euros por 2 horas trabajadas. M los rechaza. El gordo insiste:
_Nunca planchaste en tu vida, pero tu esfuerzo lo vale.
M es echada por joven adinerado por pasarse de la raya:
_¿Hoy que comemos, gordo?
M entra a ver un depto amoblado, con el mejor precio, la mejor zona, las mejores medidas, pero en el vestíbulo, hay un perro dálmata de juguete de un metro y medio de altura.
El siguiente.
M reparte rozas por Plaza Mayor y sonríe.
Suena Bob Marley
M baila un rato, para olvidarse.
M baila también.
Y la pasan bien.