Un desierto de agua, de amarillo...
yo y mi mochila verde
caminamos sin destino, sin lugar.
Trepamos sueños,
saltamos prisas,
movemos árboles y sombras.
Andamos sin siestas, porque no hay tiempo donde esperar, porque no hay espacio donde anclar.
A veces lloramos juntas
otras, yo miro como ella se ríe de mi.
Y hay veces que nos quedamos en silencio
creyendo que el desierto se hizo tierra y el agua, mar.
Mañanas azules nos hostigan,
nosotras nunca dormimos
porque preferimos velar por los desaparecidos
y por los que vendrán.
miércoles, 8 de agosto de 2007
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4 comentarios:
Mami dice :
que hermoso hija me encanta como escribis cuando era niña iba a la casa de mi abuela Antonia) y preguntaba porque la luna nos seguia en el taxi que tomabamos porque siempre la miraba y me acompañaba, otra vez te cuento lo de la lunita tucumana de Atahualpa Besos
ayyyy tony me hiciste lagrimear !!!
Qué coraje mailen de escribirte un poema y publicarlo.
Adelante!!!
Maravilloso!
Yo también quiero un mochila que me lleve a volar...
caca cacoña me gustan muchos sus escritos adelante y triunfará
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