La dejé crecer, que se haga grande, que coma y tome leche
Que duerma a veces
Vinieron tiempos de vientos, donde se vio amenazada por la naturaleza de las cosas
Yo solo supe cuidarla, dejarla que se quede conmigo
Y ella se quedó
Pasaron los años, las décadas: los enfermos, los amigos, los olvidados, los corruptos, los feos, los santos, los idiotas, los inevitables, los absurdos, los amados
Y ella se quedó
Y ella seguía quedandose
No puedo otra cosa que tener una ilusión, es mi contradicción más pura y destructiva
Vos la viste y la seguís mirando
Porque te hace falta
Porque no sabes decir que no
Porque yo no se escuchar un no
¿Para cuando, Milena?

3 comentarios:
Me hace gracia, siempre nos preguntamos para cuándo y sabemos cuál es la respuesta : ahora.
No podemos dar un segundo, tenemos que decir, ahora.
Es muy fácil decirlo pero muy difícil hacerlo.
"Quien no lo sepa ya
lo aprenderá de prisa:
la vida no para,
no espera, no avisa.
¿Quien sabe cuándo,
cuándo es el momento de decir: ahora?
Si todo alrededor te está gritando:
Sin demora" canta Drexler.
Lindo mile, me gustó.
Besitos,
Claudis.
che mi... me re gustó ehh. tomo un mate con tus poemas.
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